Este proyecto busca explorar la muerte dentro de su definición como experiencia irrepetible e imposible de compartir, buscando entradas a la muerte del Otro. Dentro de la misma imposibilidad que anticipa este proyecto, intento construir modos de relación que me lleven a la experiencia de Oir/Ver.
El 1 de Febrero de 2003, Eduardo Diaz Salgado, Tito, el alcalde suspendido de un pequeño pueblo en Sucre llamado El Roble, tomó el micrófono en el Consejo Comunitario que se llevaba a cabo en Corozal, con la presencia del presidente de Colombia Alvaro Uribe. Con el pretexto de hablar sobre educación, Tito decide dar un discurso donde describe las condiciones de su propia muerte. Eduardo Díaz denunció los poderes regionales del departamento de Sucre, revelando nombres y estableciendo un primer esquema de lo que hoy en Colombia se conoce como la para-política. En su discurso, oímos que Tito dice, -Me van a matar. Y lo oímos más de una vez. A través de este proyecto, en la anticipación del tiempo de muerte que tiene este discurso, y en el hoy del hecho ocurrido de su muerte, busco encontrar entre estos dos momentos, el tiempo de la muerte. Este proyecto me ha llevado a obsesivamente a mirar y oir. El video del discurso de Tito es un objeto encontrado, al cual le pido que me hable. En cada frame, en cada audio. Lo repito, repito el discurso de Tito, lo actúo y después de este ejercicio incisivo con la imagen me miro, como quien se mira en el espejo. El espejo que dice que todos vamos a morir. Sin embargo Tito anticipa la forma de la muerte de una manera que sobresalta. Asi, que decido interrogar este video a través de cada una de las aplicaciones, como modos de relación que me permiten la disectación de la imagen y el audio a través del objeto tecnológico.
Este proyecto se hace con la colaboración técnica de Omar Contreras.
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